En Chile hay esta serie en la tele que trata de los supuestos héroes de la historia nacional, los
personajes fundadores del país y su identidad en imaginario colectivo (escolar y cada vez más, mediático).
Supuestos fundadores de una identidad nacional, los dictadores O'Higgins, Portales, autoritarios Montt,
Balmaceda, Alessandri, Ibáñez...
Aparte de estas grandes figuras, responsables sin duda, hasta culpables, de mucho, existe una pequeña figura,
chiquita, con barba y uniforme, de ningun modo decisiva, que no hizo nada sino hacer el loco en un momento de alta intensidad patriótica, uno de estos momentos en los cuales la oligarquía ha
logrado engañar al conjunto de la comunidad nacional y mandarla al sacrificio en sus propios intereses bajamente materiales y particulares.
Arturo Prat, que dio su nombre a tantas plazas, avenidas, calles, edificios, tal vez hasta comunas (¿hay comunas
Arturo Prat?), es la figura mayor de la historia nacional en lo quotidiano de los ciudadanos del país: los diez mil pesos son Prat, la guerra del pacífico es Prat, el nacionalismo es Prat, la
honra nacional es Prat, el modelo que seguir es Prat, odio a los peruanos, y la weá del mar, el chileno es Prat, y ni siquiera tiene un nombre hispano
Todo lo que hizo fue gritar unas cuantas palabras grandiloquentes y saltar estupidamente hacia las balas
peruanas, en una guerra estúpida, como todas las guerras nacionalistas (pre- "segunda guerra mundial"), y en realidad económica
No reconocen a sus héroes... No es posible reconocer a sus héroes: no hay héroes, para que haya héroes debería
haber una divinidad multiple, y ya me cuesta creer que haya un dios único, o un ser que merezca ser llamado dios
No hay héroes, hay personas que alguna vez, algunas veces,
pensaron y hicieron cosas benéficas, decisivas, representativas de lo que hay que hacer, lo que tenía que ser hecho y de lo que tenemos que hacer... Identificar a estos personajes requiere
análisis y debate históricos profundos... divergencias políticas, porque tiene que ver con el proyecto de futuro, no puede haber un total consenso nacional.
En esta categoria no caben los O'Higgins, Carrera, Portales, Bulnes, Montt, Prat (Prat... que triste, que
ridículo en fin... una víctima al estilo Pinochet, en tono menor), apenas Balmaceda, en ningun caso Alessandri, Ibáñez, González Videla, Aylwin.
Personajes significativos, que merecen el estatuto de símbolo, no necesariamente el de un modelo que seguir,
sino de una experiencia para sacar lecciones y no repetir errores, cómo Ramón Freire, Ramón Freire, Ramón Freire (repito su nombre, que le
recuerden), Pedro Aguirre Cerda, Salvador Allende Gossens
Debe haber una docena más, tan importantes, pero la historiografía conservadora, todavía hegemónica, les ha
borrado de la memoria, de los archivos, de los recuerdos... sólo quedan los pocos que alguna vez fueron jefe de Estado, y obviamente fracasaron
Que faire ?